la cosa es que la gente *sigue* comprando CDs físicos, solo que muchísimo menos. no es que desaparecieron de la noche a la mañana. pero bueno, el colapso real pasó entre 2008-2012 más o menos. los servicios de streaming existían antes de que Spotify explotara, pero Spotify lanzándose en Estados Unidos alrededor de 2011 básicamente le mostró a la gente "hey, pueden tener música prácticamente ilimitada por $10 al mes" y eso lo cambió todo. antes de eso, incluso con servicios como Pandora, las ventas de CDs ya estaban cayendo por iTunes y porque la gente simplemente descargaba sus propias cosas a iPods. entonces Spotify no creó la caída, la aceleró de manera masiva.
lo que la mayoría de la gente no se da cuenta es que las ventas de CDs no se desplomaron a *cero*. tocaron fondo y ahora están estabilizándose de una forma rara. el vinilo volvió como cosa de coleccionistas, y los CDs encontraron este nicho de gente que quería algo tangible, o audiófilos que juraban que la calidad era mejor, o simplemente gente que no confiaba en su conexión a internet. la colección de tus papás en realidad es más valiosa ahora como curiosidad de lo que hubiera sido en 2015 cuando todos pensaban que los CDs estaban completamente muertos.
si todavía tienes esos montones, acá va algo práctico que nadie menciona: antes de tirarlos, chequea si alguno son ediciones raras o primeras ediciones de álbumes que se volvieron clásicos de culto. algunos lanzamientos de indie de los 90 que parecían sin valor en ese momento ahora se venden por buen dinero a coleccionistas. literalmente puedes fotografiar el lomo y buscarlo online en como cinco minutos. si no, las bibliotecas locales a menudo aceptan donaciones, o tiendas de música a veces compran colecciones en cantidad aunque la mayoría sea material común.