Las cargadores solares son lo que realmente te salva en situaciones extremas. Son paneles portátiles con batería adentro que se alimentan del sol. Funcionan más lentamente que una carga normal, pero si te quedas sin enchufe, es tu salvavidas. Lo importante es elegir un modelo con suficiente capacidad y asegurarte de que sea compatible con tu teléfono.
Hay también una opción más creativa: cargadores mecánicos basados en energía cinética. Algunos se cargan por vibración o rotación, aunque la verdad es que no dan mucho resultado. Pero si estás en una situación crítica, es mejor que nada.
A los power banks que ya mencionaron, añado: si quieres tener siempre una reserva, elige uno con capacidad aumentada y varios puertos, así podrás cargar no solo el teléfono, sino también la tablet y los auriculares al mismo tiempo. Y sí, la carga inalámbrica es cómoda en casa, pero solo funciona en tu hogar u oficina, para moverte no sirve.