¿Con qué frecuencia realmente cambias entre servicios de streaming o te metes con el menú de tu TV?
Vale la pena preguntárselo porque cambia un poco el análisis. Las respuestas anteriores captaron bien los compromisos principales - soporte del fabricante versus simplicidad - , pero hay un punto medio práctico en el que la mayoría no piensa. Los Smart TV han mejorado genuinamente en esto desde 2019. Los sistemas integrados (ya sea Tizen de Samsung, WebOS de LG, o lo que sea) son mucho más estables que antes, y probablemente obtendrás 4-5 años de actualizaciones de apps en lugar de los 2-3 años de soporte más profundo que a veces la gente afirma. Eso es suficiente para la vida útil que la mayoría tiene con un TV.
Lo que realmente importa: incluso si las características inteligentes del TV eventualmente se vuelven lentas o dejan de actualizarse, no estás atrapada. Siempre puedes enchufar un stick Roku después por unos $30-50 sin que sea un plan de respaldo de emergencia. Se convierte más en un "algo que estaría bien tener" que en un salvavidas. Con un TV básico, ya estás comprometida a necesitar hardware externo desde el primer día. Así que cómprate un Smart TV de gama media ahora (y sí, la prima de precio realmente no es tan grande ya), úsalo normalmente, y no te preocupes por la obsolescencia. Si se comporta raro en cinco años, le meterás un stick atrás y ya está.