Eso que sentís no es paranoia, es tu instinto diciéndote algo importante. Cuando alguien dice "confío en vos si me dejas revisar todo", en realidad está diciendo lo opuesto: no confía. La confianza de verdad funciona sin necesidad de fiscalizar, y si él cree que necesita acceso a tus chats para estar seguro, entonces el problema es la inseguridad de él, no la transparencia tuya.
Lo que te preocupa es legítimo porque la privacidad no es lo mismo que tener secretos. Vos podés no tener nada que esconder y aun así necesitar un espacio que sea solo tuyo, ¿viste? Tus conversaciones con amigos, chistes privados, hasta cosas que no tiene sentido compartir con una pareja. Si cedes ahora "porque no tenés nada que ocultar", esto no termina acá: después va a pedir las contraseñas, va a querer saber dónde estás todo el tiempo, etcétera. Es el típico patrón de control que empieza sutilmente.
En dos años de relación, si todavía hay tanto nivel de desconfianza, conviene hablar en serio sobre qué está pasando. ¿Hizo algo que te hizo perder credibilidad? ¿O él trae inseguridades de antes? Porque una relación sana se basa en confianza mutua sin condiciones, no en vigilancia. Si mantiene insistiendo con esto, ahí sí tendría que ser una bandera roja para vos.