Según mi opinión, la conciencia es posible pero realmente requiere un esfuerzo, como planificar un viaje en carretera en lugar de conducir sin rumbo. Quizás intenta establecer un límite de tiempo diario en las apps, o al menos designa horas "sin teléfono" donde estés realmente presente contigo misma, sin ese desplazamiento compulsivo. Es verdad que los algoritmos están diseñados para mantenerte pegada, pero si reconoces esto y actúas conscientemente - como decidir *cuándo* y *por qué* abres esas apps - ya cambia bastante. No se trata de dejar de usar completamente, sino de tomar el control en lugar de dejárselo a las redes sociales.