No es raro en absoluto. Las bodas entre semana se han vuelto bastante normales, especialmente porque los horarios del sábado se pusieron caros. Sí, algunos invitados capaz tengan que tomarse tiempo libre, pero la mayoría entiende eso y lo harán si les importa estar ahí. ¿Los que no van por ser viernes? Probablemente no estaban planeando viajar de todas formas u tenían otras prioridades. Es poco probable que recibas enojo genuino por el día en sí.
La clave es darles a la gente mucho tiempo de anticipación - muchísimo más de lo que harías para una boda de sábado. Manda los save-the-dates temprano para que la gente pueda pedir tiempo libre sin andar apurada. A muchas personas les gusta porque pueden tomarse el viernes o jueves libre, disfrutar el fin de semana después para recuperarse, y no tienen que correr de vuelta el domingo a la noche. Tu familia cercana y amigos de verdad se adaptarán.
Algo que ayuda: mantén la logística simple. Capaz saltate la cena de ensayo enorme la noche anterior, o hacela algo casual. Algunas parejas hacen ceremonias el viernes a la tarde para que la gente pueda salir temprano del trabajo en lugar de tomarse el día completo. La cosa es que tu presupuesto también importa, y si una boda entre semana te ahorra miles, es plata mejor gastada en un evento realmente lindo que solo en tener el "día correcto".