Tu electricista no anda mal en sacarlo a relucir, aunque no es que la celulosa sea un no rotundo. El problema real es que es inflamable y puede compactarse contra cables viejos sin funda o cualquier cosa que genere calor, lo cual es un riesgo de incendio legítimo. El código moderno generalmente requiere que la mantengas a unos centímetros de distancia de las luces embutidas, ventiladores de extracción y cualquier cosa que se caliente, y quieres ventilación adecuada para que no atrape humedad. Si tu cableado está en buen estado y consigues un contratista que sepa lo que hace con los requisitos de separación, la celulosa funciona bien para mucha gente, pero si tienes una mezcla de cosas viejas y nuevas por ahí arriba, podría valer la pena usar espuma rígida o fibra de vidrio alrededor de las áreas problemáticas solo para dormir tranquila por la noche.