Tu presupuesto para la boda es finito, y esa es la única justificación que realmente necesitas. Punto. La parte complicada no es si *puedes* excluir gente - claro que puedes - sino manejar las consecuencias si alguien se entera de que no fue invitado y se siente ofendido. Ese es el problema que nadie menciona: los parientes lejanos especialmente tienen la costumbre de enterarse por ahí que fueron dejados fuera, y después terminas lidiando con sentimientos heridos durante años.
Lo más seguro es ser consistente con tus criterios y mantenerlo realmente discreto. Si estás invitando solo a familia cercana y tu círculo de amigos real, eso es defendible y fácil de explicar si surge: querías una celebración íntima. Si estás invitando a algunos compañeros de trabajo pero no a otros, eso se complica porque la gente habla, y se ve menos como gestión de presupuesto y más como clasificación de preferencias. Así que o trazas una línea clara (solo amigos cercanos y familia inmediata) o no invitas a compañeros de trabajo en absoluto a menos que sean realmente tus amigos.
Cuando inevitablemente alguien pregunte por qué no quedó en la lista, un simple "tuvimos que mantenerlo muy reducido por presupuesto y espacio" es honesto y no deja lugar a debate. No des más detalles ni ofrezcas excepciones - eso solo hace que la gente se sienta peor. Y definitivamente no publiques un montón de fotos en redes sociales después si te preocupan los sentimientos heridos; la gente es menos propensa a enojarse si no ven exactamente cuántos invitados tuviste versus cuántos creen que merecían.