La cuestión es que los videos son pasivos por naturaleza, así que aunque tomes notas o hagas pausas, si no haces nada con esa información en las próximas 48 horas la olvidas igual. Lo que a mí me ha funcionado es aplicar lo que ves mientras lo ves: coge la cámara durante el video, intenta la configuración que explican, equivócate en tiempo real. Después, cuando termines, vuelve al mismo video una semana después sin tocar la cámara y mira si recuerdas la lógica detrás de lo que hacías, no solo los pasos. Los apuntes están bien pero son un apoyo, no la solución; el músculo de la memoria se entrena haciendo, no escribiendo.