La dosis más alta funciona realmente más fuerte: el ibuprofeno de 600 mg supera notablemente al de 400 en el alivio del dolor, especialmente cuando el dolor de cabeza es más intenso. No es solo imaginación de tu madre, sino que la diferencia es real, aunque quizá no sea dramáticamente grande. Pero aquí viene la pregunta importante: ¿con qué frecuencia tomas el de 400 y una sola tableta no te ayuda lo suficiente? Si el de 400 te alivia adecuadamente, no necesitas subir la dosis.
Pero con la dosificación no deberías simplemente tomarlo sin cuidado. El de 600 se vende sin receta en la farmacia, pero aun así hay límites: no más de 3 o 4 tabletas al día, y no durante más de unos pocos días seguidos sin consultar a un médico. El ibuprofeno afecta el estómago y los riñones a la larga, así que especialmente si tienes dolores de cabeza frecuentes, es mejor aclarar con el farmacéutico qué tiene sentido. Si el de 400 a veces no es suficiente, también podrías intentar tomarlo antes, es decir, en cuanto empiece el primer pinchazo, eso suele funcionar mejor que esperar a que el dolor se vuelva realmente intenso.