Para edición de vídeo en DaVinci Resolve, el Ryzen suele tener una pequeña ventaja, principalmente porque AMD tiene más núcleos en los procesadores de gama media/alta en comparación con Intel en el mismo rango de precio. Resolve es bastante exigente y aprecia procesadores con muchos núcleos para renderización, así que un Ryzen 7 actual va a renderizar más rápido que un i7 equivalente en la mayoría de los casos. Pero honestamente, ambos funcionan bien para este tipo de trabajo.
Lo que importa de verdad es que veas cuántos núcleos tiene cada uno y la frecuencia. Un Ryzen 7 con 8 o más núcleos va a procesar vídeo significativamente mejor que un i7 más antiguo con 4 o 6 núcleos. Además, la RAM y, principalmente, el almacenamiento SSD hacen una diferencia enorme en edición. Si tu flujo de trabajo involucra proxies o trabajas con vídeo en 4K, un SSD rápido es casi tan importante como el procesador.
Otra cosa que pocos piensan es en la GPU. Si el portátil tiene una tarjeta gráfica dedicada (NVIDIA RTX, por ejemplo), DaVinci trabaja mucho más rápido porque usa la aceleración de GPU para muchos efectos. Así que antes de decidir solo por el procesador, verifica también la tarjeta gráfica, la cantidad de RAM (16GB como mínimo, idealmente 32GB) y si el SSD es rápido. En todo eso junto es donde la performance real cambia, no solo en el procesador.