Ey, ¡totalmente vale la pena! De verdad, es una de las mejores actualizaciones que puedes hacer en una notebook vieja. La diferencia entre disco duro mecánico y SSD es GIGANTE, así: con el disco duro mecánico tu notebook tarda como 30-40 segundos en encenderse, abrir Chrome o cualquier programa demora una eternidad porque el disco anda haciendo ese ruido de lectura. Con SSD estamos hablando de 5-10 segundos para encenderse, los programas abren en 1-2 segundos. Yo incluso le recomiendo a la gente nueva en la profesión que pasa por esto, porque cuando estás saliendo para una carrera matutina y vuelves con prisa, esa notebook lenta es simplemente demasiado frustrante.
La notebook de 2019 todavía aguanta bien, depende del procesador y la RAM que tengas. Si es i5 o i7 con al menos 8GB de RAM, el SSD va a dejar tu equipo prácticamente nuevo para tareas del día a día, navegación, documentos, vídeos, redes sociales, todo funciona suave. El costo-beneficio es absurdo, un SSD de 256GB está en el rango de 150-250 reales, mucho más barato que cambiar la notebook entera. La instalación es simple también si quieres hacerlo, pero está bueno pagar a alguien para que lo haga si no te sientes cómoda con eso.
Lo único que te aviso es que no es solución milagrosa si tu notebook tiene poca RAM o procesador malo. Pero la chance de que una notebook de 2019 tenga esos problemas es baja. Si quieres jugar cosas muy pesadas o editar vídeo en 4K ahí sí la historia cambia, pero para uso normal, web, trabajo, estudiar, el SSD resuelve prácticamente todo lo que está dejando lento. Va a durar unos años más tranquilo después de esa actualización.