El tarot es una herramienta para reflexionar, no para tomar decisiones en tu lugar. Las cartas reflejan lo que ya te ronda por la cabeza y te ayudan a ver la situación desde otro ángulo, pero la elección sigue siendo tuya. En tu caso, la pregunta no está en las cartas, sino en si estás dispuesta a sacrificar la estabilidad por el crecimiento y el interés. Es un deseo totalmente legítimo: el aburrimiento en el trabajo termina por acabar con la motivación y la confianza en uno mismo con el tiempo, incluso si el sueldo es bueno.
Intenta evaluar la startup no a través de las cartas, sino a través de factores concretos: ¿te alcanzaría tu colchón financiero si el proyecto no funciona? ¿Qué habilidades adquirirías ahí? ¿Te ves en ese equipo dentro de un año o dos? Si en el departamento de marketing no hay perspectivas y ni siquiera un aumento de sueldo te va a quitar el aburrimiento, entonces la startup puede ser el empujón que necesitas. Pero si arriesgas los últimos dineros que tienes y no ves un plan B, eso ya no es cosa de cartas: es cuestión de sentido común.
La adivinación puede decirte que necesitas escuchar tu intuición o que es hora de actuar, pero la decisión real la tomas tú misma, basándote en hechos. A veces es mejor irte a una empresa similar más pequeña que lanzarte a una startup. A veces la startup es exactamente lo que necesitas. Las cartas no conocen tu situación financiera ni tus ambiciones.