Deja lo que estás haciendo y llámales ahora mismo - no esperes a estar más cerca ni pienses que quizá lo logres. La razón por la que esto importa más que simplemente avisarles es que los restaurantes empiezan a preparar la siguiente mesa apenas pasa tu hora de reserva, y una vez que se han desconectado mentalmente o han empezado a repartir tareas en la cocina, recuperar su atención es más difícil de lo que crees.
La mayoría de los lugares definitivamente mantendrán tu mesa reservada 15 minutos si les das un aviso previo, incluso en viernes por la noche. La diferencia entre llamar diciendo "oye, llego tarde pero estaré allá a las 7:15" y simplemente aparecer tarde es bastante grande - una opción muestra respeto por su operación y la otra parece que olvidaste completamente. Cuando llames, sé directo con tu hora estimada de llegada y disculpate brevemente, eso es todo.
Como es viernes y probablemente esté lleno, podrían intentar sentar a otra persona en tu mesa si la cosa se alarga, así que llama cuanto antes y dame un margen extra en tu ETA solo para estar seguro. Están mucho más dispuestos a trabajar contigo cuando te comunicas que cuando te quedas callado.