He visto a la gente invertir mucho en todo tipo de adivinación a lo largo de los años, y el tarot es casi siempre sesgo de confirmación - recuerdas los aciertos y olvidas los fallos, especialmente cuando una lectura es lo suficientemente vaga como para encajar en múltiples situaciones. Las cartas en sí no tienen ningún mecanismo predictivo; lo que realmente ayuda es que sentarse a reflexionar te obliga a pensar en tus opciones, algo que podrías hacer igual de bien con un diario o hablando con un amigo. Tu amiga probablemente no está equivocada en que le ha ayudado a tomar decisiones, pero eso es porque el *proceso* de deliberación funciona, no porque las cartas tengan conocimiento especial. Si disfrutas el tarot como una herramienta de reflexión o ejercicio creativo, está bien, pero tratarlo como un método de predicción real es donde empiezas a engañarte a ti mismo.