Tu abuela no es la única, he visto a gente resbalar en baños con losetas que parecen seguras. Lo que los otros comentarios dicen sobre el acabado mate y texturizado está bien, pero hay un detalle práctico que muchos olvidan: el tamaño y la forma de la loseta también importan un montón. Las losetas pequeñas (tipo mosaico o 20x20) con patrón antideslizante funcionan mejor que las grandes lisas porque tienen más bordes donde tu pie puede agarrarse, incluso si la textura se desgasta con el tiempo.
Ahora bien, sobre el mantenimiento que mencionaban antes, aquí viene lo que nadie dice: si usas una loseta con textura muy profunda, la suciedad se te acumula en los recovecos y después esos rincones húmedos se vuelven resbaladizos otra vez, casi como si volviera a ser liso. La solución es buscar texturas que sean sutiles pero efectivas, no grabados enormes. Hay marcas que venden específicamente losetas con microsurface o acabados cerealizados que parecen casi lisos pero tienen fricción real cuando está mojado, y se limpian bastante fácil.
Un truco que funciona de verdad: prueba antes con una loseta mojada presionando con el dedo o la palma, no solo mirándola. Muchas tiendas tienen muestras y puedes mojarte la mano y comprobar si realmente te resbala o no. Es tonto pero evita sorpresas después de gastar dinero en la obra. Y si quieres ir seguro del todo, hay cintas antideslizantes adhesivas que vendes encima de losetas normales, no es lo más estético pero da tranquilidad mientras decides cómo cambiar.