Lo real es que primero tienes que ver qué liga o deporte te importa más, y luego encontrar uno o dos servicios que realmente lo tengan. La mayoría termina con una mezcla en lugar de intentar cubrirlo todo. Por ejemplo, si te va principalmente el fútbol americano, capaz necesitas un servicio. Los fans del básquetbol se agarran otro. El problema es que estos derechos están esparcidos por todos lados y cambian año a año, así que lo que funcionaba la temporada pasada capaz es diferente ahora.
Tu mejor opción es ir a los sitios oficiales de cada liga y ver dónde streamean los partidos. La NFL tiene su acuerdo, la NBA tiene el suyo, la MLB tiene el suyo. Algunos servicios agrupan varios deportes. Probablemente termines pagando por 2 o 3 suscripciones en lugar de cable, lo que igual te ahorra dinero. Algunos bares y gimnasios también pasan partidos si solo querés ver los grandes sin streamear en casa.
Vale la pena mencionar que un montón de gente usa free trials de forma estratégica alrededor de las playoffs, o rota las suscripciones mes a mes dependiendo de qué esté pasando. Es más molesto que cable pero bueno, la factura termina siendo más chica. Solo no intentes ver cada partido a menos que realmente lo necesites - elegí lo que te importa y dejá el resto de lado.