La trampa en la que cae mucha gente es pagar el precio completo en esas aerolíneas de bajo costo reservando tarde o sin leer la letra pequeña. Dicho esto, la respuesta anterior sobre flexibilidad de fechas es acertada - realmente marca la mayor diferencia, mucho más que qué aerolínea elijas. Si puedes volar entre semana en lugar de fines de semana, ahorrarás bastante. Lo de las tarifas ocultas es real también, pero la mayoría de estas aerolíneas se han vuelto un poco más transparentes sobre lo que cobran, así que ahora es más fácil comparar el costo total real.
Más allá de Ryanair y Easyjet, también te recomendaría mirar Wizz Air si vas hacia Europa del Este o Central - han estado siendo competitivos últimamente y su estructura de tarifas se siente un poco menos dolorosa que la de otros. Vueling vale la pena revisar para rutas del sur. La clave no es elegir una aerolínea y mantenerla; es comparar el precio completo (incluyendo equipaje facturado, selección de asiento, todo) entre varias opciones para cada tramo de tu viaje. Herramientas como Skyscanner o Google Flights te permiten ver múltiples aerolíneas a la vez, lo que ahorra tiempo.
Lo que realmente ayuda es reservar tus vuelos por separado en lugar de intentar encontrar una sola conexión barata que te obligue a una ruta específica. A veces dos escalas cortas separadas son más baratas y te dan más flexibilidad si los planes cambian. Además, si vas de mochilero durante dos semanas, considera si los pases de tren tienen sentido para algunos tramos - a veces un vuelo de bajo costo más un viaje en tren sale más barato y es menos estresante que lidiar con múltiples reservas de vuelos.