La Bahncard no es automáticamente rentable para todos - decir simplemente "coge la de 50" sería demasiado simplista. Lo decisivo es cuántos kilómetros realmente viajas y a qué precios. Si haces viajes de fin de semana a tu familia, tienes que calcular si el descuento del 50% compensa la cuota anual. Regla aproximada: si, por ejemplo, haces dos viajes en tren al mes (es decir, unos 24 al año), ya necesitas distancias bastante largas en trayectos individuales para que la de 50 sea rentable. La de 25 suele ser el mejor compromiso para tu situación - mucho más barata de entrada y aun así 25% de descuento en casi cada viaje.
El problema con las cancelaciones de trenes y retrasos es astuto: influyen en tu decisión más a nivel emocional que económico. Claro, si el tren se cancela, el descuento no te sirve de nada - pero ese es un problema de calidad de la empresa ferroviaria, no una razón para evitar la Bahncard. Al contrario: si de todas formas viajas regularmente, ahorras dinero real con la tarjeta, aunque algunos viajes salgan mal. Echa un vistazo a tus últimos viajes en tren y calcula con descuentos del 25% o 50% - entonces verás concretamente si la cuota se amortiza. En caso de viajes regulares de fin de semana distribuidos a lo largo de un año, personalmente recomendaría la de 25, a menos que realmente viajes muy frecuentemente trayectos largos.