Empieza por cambiar el cable USB-C primero - es barato y muchas veces es el culpable, especialmente si llevas tiempo usando el mismo. Los cables deshilachados o dañados causan exactamente este tipo de desconexiones intermitentes, y como el problema ocurre con varios discos, el hub en sí podría estar bien.
Si un cable nuevo no lo soluciona, revisa la fuente de alimentación del hub. Muchos hubs USB-C necesitan energía externa para mantener conexiones estables con dispositivos de alto ancho de banda como SSDs. Si el tuyo funciona solo con energía del bus (tomando toda la potencia de tu laptop), ese podría ser el motivo por el que se desconecta. Intenta conectarlo a un hub con alimentación en su lugar, o si ya tienes uno conectado, asegúrate de que el adaptador de corriente no sea insuficiente. También revisa el firmware del hub - algunos fabricantes lanzan actualizaciones que arreglan problemas de estabilidad en las conexiones. Busca el modelo específico de tu hub y ve si hay una actualización de driver o firmware disponible.
Si ya descartaste el cable y el hub sigue desconectándose, podría ser un problema de puerto en tu laptop. Intenta usar un puerto USB-C diferente si tienes uno. El puerto de la laptop puede desgastarse o tener conexiones internas sueltas que causen desconexiones. Si el hub funciona bien en otro dispositivo, eso confirma que el problema está en el puerto de tu laptop y no en el hub.