Ante que nada, verifica que la puerta esté bien cerrada y que la goma de sellado no tenga residuos de detergente o pelusas atrapadas en ella, que eso causa fugas justo en el primer ciclo. Si la goma está dañada o gastada, la reparación es barata y simple de cambiar. Si limpiar la goma no lo resuelve, el problema puede ser el tubo de drenaje atascado (el agua se queda dentro del tambor y se filtra por la puerta en el centrifugado) o la válvula de entrada de agua defectuosa, pero un cilindro perforado es menos común en este tipo de fuga frontal. Llama a un técnico para que abra y evalúe mejor, porque si es la goma es cosa de media hora, pero si es el tubo de drenaje o la válvula también es barato.