Espera, que aquí hay algo que los otros no están viendo claro. Siete años de diferencia no es lo mismo que esperar dos o tres. A los 35 vosotros tendríais una vida completamente distinta a la que tenéis ahora: quizá habríais cambiado de trabajo, de ciudad, de prioridades. El riesgo es que para entonces ya no queráis lo mismo, y eso es legítimo que te preocupe. Pero antes de cualquier ultimátum, necesitáis entender de verdad qué está pasando en la cabeza de él.
Porque aquí el tema no es si tiene razón con la estabilidad económica (que sí importa para algunos), sino si eso es realmente la barrera o si está usando como excusa algo más profundo: miedo al compromiso, necesidad de control, inseguridad. Pregúntale qué pasaría si mañana gana un montón de pasta de repente - ¿entonces sí se casa? Si la respuesta es sí claro, vale, es solo el dinero. Pero si sigue encontrando razones nuevas, ahí sabéis que el problema es otro.
Tampoco es sobre ser dura ni amenazar. Es sobre decirle claro: "Yo quiero casarme contigo, pero no puedo esperar hasta los 35 sin saber que esto es real para ti." Si vosotros no podéis llegar a un punto medio (casaros a los 31, por ejemplo, o volver a hablar en dos años cuando la situación sea diferente), entonces sí tenéis un problema de compatibilidad. Pero eso es información importante que necesitáis ahora, no dentro de siete años.