El alivio cuando se encuentra a un niño desaparecido sano y salvo es real, y eso es genuinamente en lo que todos deberíamos enfocarnos ahora. Siempre va a haber curiosidad sobre qué pasó, pero la familia ya pasó por bastante sin que los medios o la especulación en internet llenen los vacíos antes de que salgan los detalles oficiales.
Tres días ya son suficientemente estresantes sin la presión adicional de que todas las teorías sobre dónde estuvo o por qué desapareció circlen en línea. Las autoridades locales van a soltar la información cuando sea apropiado, y ahí es cuando vamos a tener hechos reales en lugar de suposiciones. Por ahora, dejarles que lo manejen tranquilos y dejarle a la familia algo de paz es lo que hay que hacer.