El Premio Ig Nobel se otorga por investigaciones que resultan divertidas a primera vista, pero tienen aplicaciones bastante serias. Con respecto a los urinarios, allí de verdad estudiaron la aerodinámica de las salpicaduras y llegaron a conclusiones sobre cómo minimizar la contaminación y ahorrar agua. Suena ridículo, pero en la vida cotidiana tiene importancia.
Con la leche de cucaracha es toda una historia sobre la nutrición del futuro. Estos insectos producen un líquido alto en proteína para sus larvas, y su composición es potencialmente interesante tanto para la nutrición deportiva como para resolver el problema del hambre en el futuro. Sí, suena extraño, pero si lo tomas en serio desde el punto de vista químico, es una fuente legal y efectiva de proteína.
En general, el propósito del premio es mostrar que la investigación científica puede tratar sobre cualquier cosa, incluso lo que parece inútil. Frecuentemente ocurre que estudiar cosas «raras» lleva a descubrimientos en biología, física o ingeniería que luego se aplican en campos completamente diferentes.