Lo primero que deberías hacer es limpiar el puerto USB-C del iPhone con algo seco y delicado, tipo un palillo de dientes o un cepillo muy suave. A veces se acumula bastante polvo y pelusas adentro sin que te des cuenta, y eso causa exactamente lo que describes: que se cargue a ratos o que no reconozca el cable. Yo una vez tuve un drama igual con mi celular y resultó siendo solo eso. Hazlo con cuidado para no rascar nada adentro.
Si limpias el puerto y sigue sin funcionar, entonces sí podría ser un problema de hardware. Pero antes de pensar en daño, prueba con cables que sepas que funcionan perfectamente en otros dispositivos. El cable que vino en la caja no siempre está en perfectas condiciones, y el de Anker que usas en el iPad podrías estar descargado o tener algún problema puntual. Intenta usar un cable diferente en el iPhone y viceversa para aislar si el problema es del cable o del puerto.
Si nada de eso funciona después de limpiar bien, ahí sí suena a que el puerto se dañó de alguna forma. En ese caso tendrías que contactar a Apple o a un servicio técnico autorizado porque es componente de hardware. Pero honestamente, el 80% de las veces que pasa algo así termina siendo polvo adentro o un cable con problemas puntuales, así que no pierdas la calma todavía.