MAPPA continuó como estudio, así que no fue un cambio no. Lo que pasó fue más bien una cuestión de cronograma y producción en sí, porque la segunda temporada salió mucho más rápido que la primera, y eso influyó bastante en la calidad de los frames individuales. La primera temporada tuvo más tiempo de preproducción y los directores lograron detallar más los combates, mientras que en la segunda el estudio tuvo presión para entregar rápido y terminó priorizando mantener el proyecto al día en lugar de pulir cada escena.
Además, cambia bastante quién está dirigiendo los episodios y quién está haciendo el storyboard. La primera temporada tuvo nombres bien conocidos en la rama de la animación trabajando en escenas específicas, y eso hace toda la diferencia. En la segunda, hay más variación de calidad porque hay más gente involucrada y no todos tienen el mismo nivel. No es exactamente un corte de presupuesto en el sentido de "no había dinero", sino más bien de no tener tanto tiempo para rehacer escenas, corregir detalles y dejar todo tan limpio como antes.
Esto es medio común en animes populares, ¿viste? La presión por lanzar temprano termina matando un poco la perfección que ves en la primera temporada, especialmente cuando el anime tiene ese boom de audiencia inesperado.