El James Webb sigue funcionando correctamente, así que no ha habido realmente una avería importante que explique una pérdida general de nitidez. Probablemente es una cuestión de qué estés mirando y cómo. La NASA publica imágenes procesadas de formas muy diferentes según las observaciones - algunas son mosaicos armados a partir de varias tomas, otras están muy comprimidas cuando se suben a internet para ahorrar ancho de banda. Si las miras en tu teléfono, la compresión de archivos JPEG puede realmente degradar los detalles finos. Los datos brutos reales del telescopio siguen disponibles en los archivos públicos, pero pueden ser un poco decepcionantes a simple vista justamente porque el telescopio captura en infrarrojo y hay que reprocesarlos para que tengan sentido.
Otra cosa a considerar es que los objetivos observados varían enormemente. Webb no solo observa galaxias lejanas y nítidas - también mira nubes de polvo, atmósferas de exoplanetas, cosas donde los detalles son por definición borrosos o difusos. Si lo notaste en varias imágenes diferentes, hay bastantes posibilidades de que sea simplemente porque las últimas observaciones publicadas trataban sobre objetos menos "enfocados" visualmente. La NASA también ajusta sus procesos de tratamiento continuamente según lo que funciona mejor, así que los estilos de las imágenes pueden cambiar de un mes a otro sin que haya nada grave.