El problema fundamental es que los glaciares están atrapados en un círculo vicioso: cuanto menos hielo hay, menos luz solar se refleja, más radiación térmica se absorbe, más rápido se derrite lo que queda. No es solo una cuestión de "hace más calor", sino un proceso que se refuerza a sí mismo. Si conduces por Tirol en verano y ves dónde antes había nieve, ese es exactamente este efecto. El glaciar se oscurece porque la capa de hielo superior se ensucia (polvo, rocas), y las superficies oscuras se calientan extremadamente.
Se suma a esto el desplazamiento de la línea de nieve hacia arriba. Antes, la línea donde en invierno nieva en lugar de llover estaba más baja en las montañas. Hoy tienes que subir más para encontrar nieve nueva limpia. Eso significa que los glaciares a altitudes medias, alrededor de 2000-2500 metros, simplemente no acumulan suficiente masa en invierno para compensar el volumen de fusión en verano. Un glaciar es en el fondo como una enorme cuenta bancaria: si siempre depositas menos y cada verano retiras más, el saldo se reduce, y eso es exactamente lo que está pasando allí ahora.
La cuestión tampoco está limitada a nivel local. El calentamiento en los Alpes es porcentualmente mucho más fuerte que el promedio global, porque en altitudes más elevadas la masa de aire es más delgada y tiene menor capacidad de almacenar calor. Es un fenómeno conocido llamado "dependencia del calentamiento con la altura". En los próximos años probablemente verás cambios aún mucho más drásticos si las cosas continúan así.