Con una tarjeta de esa edad lo más probable es que tenga bastante polvo acumulado en los disipadores y ventiladores, así que la limpieza es el primer paso que haría. Abrís la tarjeta (con cuidado), sacás el polvo con aire comprimido o un compresor suave, y en algunos casos hace falta cambiar la pasta térmica entre el chip y el disipador. También revisá que tu gabinete tenga buena ventilación y que el aire circule bien; a veces el problema no es la tarjeta sino que está en un rincón sin aire fresco. La GTX 660 se calienta más que las tarjetas nuevas de todas formas, pero 80-85 grados bajo carga es normal, arriba de 90 ya es para preocuparse un poco.