La primavera no significa automáticamente que vaya a hacer más frío: es una estación de transición y los patrones climáticos pueden variar muchísimo, ¡especialmente con lo que está pasando en el clima ahora mismo! Lo que ves con Sydney llegando a 33°C mientras que el sur de Nueva Gales del Sur recibe nieve es en realidad bastante típico del caos que estamos experimentando: masas de aire cálido empujando desde el sur, luego sistemas fríos bajando inesperadamente, todo comprimido en un período más corto. El hecho de que sea el inicio de primavera más cálido en más de un siglo sugiere que la tendencia general se está desplazando hacia temperaturas más altas, pero eso no significa que cada día sea más fresco. Las oscilaciones de temperatura extrema como estas se vuelven más comunes porque la atmósfera tiene mucha más energía de la que solía tener.