Noto que en las tiendas de verdad se encarecen casi todas las cosas, especialmente se nota en la carne y los lácteos. Respecto a si es temporal o permanente, la respuesta honesta es: nadie lo sabe con exactitud, hay demasiadas variables. Los precios se ven afectados por el clima, la situación política, la logística, la especulación en la bolsa, y todos estos factores cambian de manera impredecible. Mi consejo es no obsesionarse con los pronósticos, sino simplemente estar más atento a tus compras: comparar precios, cambiar a marcas más baratas si es posible, y quizá acopiar productos estables como cereales y conservas cuando tengan precios relativamente buenos.