Los premios de seguros suben principalmente porque los costos de reparación han aumentado, los siniestros están al alza en todos lados, y las aseguradoras ajustan sus cálculos de riesgo cada año. Tu historial de conducción y el de siniestros también importan, pero incluso los conductores sin infracciones ven aumentos. Lo que pasa es que las aseguradoras cuentan con que la gente simplemente pague sin protestar.
Llamarlas y pedir que te detallen por qué subió tu prima es el primer paso. A veces genuinamente no hay nada que negociar, pero otras te han metido en una categoría de mayor riesgo por error o hay espacio para hablar de descuentos por lealtad, características de seguridad en tu auto, o paquetes que combinen seguros del hogar y del auto. Como mencionó esa otra respuesta, hay un verdadero margen de negociación aquí si estás dispuesta a usarlo.
Lo que la mayoría no ve: cotiza con dos o tres competidores antes de llamar de vuelta. Consigue presupuestos y tenlos a mano. Luego llama a tu aseguradora actual y dile que tienes mejores cotizaciones en otro lado. Muchas veces te igualarán o superarán la oferta para mantenerte, especialmente si llevas un tiempo con ellas. Si no ceden, realmente cambias de asegurador - te toma unos 20 minutos arreglarlo. No simplemente aceptes el aviso de renovación pensando que estás atrapada. Cuentan con la inacción.