El camino más concreto es pedirle por escrito al empleador si existe realmente una cláusula contractual que te garantice el teletrabajo total, o si el cambio entra dentro de sus prerrogativas. No es tan simple como parece: si en tu contrato individual está escrito "trabajo en modalidad ágil" y no "trabajo en modalidad ágil hasta nueva comunicación", tienes un terreno más sólido para oponerte. Si en cambio el contrato es vago y dice solo "modalidad de trabajo a acordarse", entonces técnicamente la empresa tiene amplios márgenes.
Dicho esto, si tienes necesidades objetivas relacionadas con hijos pequeños (escuela en casa, sin abuelos, etc.), puedes intentar negociar: muchas empresas son más flexibles de lo que crees si se lo presentas bien. Conozco gente en mis círculos que logró obtener 2 días en oficina en lugar de 3, o turnos rotos, simplemente documentando sus necesidades. No es una promesa, pero vale la pena intentarlo antes de aceptar todo.
Último punto: revisa si en el convenio colectivo de tu categoría hay algo sobre los derechos de los padres (permisos, apoyo familiar). A veces hay gente que descubre después que tiene derechos que no conocía. Si luego la empresa sigue insistiendo y tú realmente tienes un contrato blindado, ahí sí que conviene una consulta legal rápida, quizás a través de un sindicato si estás afiliado.