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El aluminio es casi siempre la mejor opción para puertas corredizas en patios, y te lo digo porque aguanta todo lo que le eches sin deformarse. Es más resistente a cambios de temperatura, no se dilata ni se contrae como el PVC, así que la puerta seguirá deslizándose suave dentro de cinco años. El aluminio también es más duradero, no se amarillea con el sol, y aunque sea más caro al principio, te sale más rentable a largo plazo. Si tu patio recibe mucho sol directo o hay cambios de temperatura bastante marcados entre día y noche, el aluminio definitivamente es tu aliado.

El PVC tiene su sitio, eso sí. Es más barato y funciona bien en climas templados y estables, pero en patios con mucha exposición solar o en lugares donde hace mucho calor y frío, termina dándote problemas. El vidrio se queda igual en ambos casos (usa vidrio templado o de seguridad sin falta), pero el marco es lo que marca la diferencia. Con aluminio además tienes menos mantenimiento, no necesitas limpiar juntas constantemente ni preocuparte por sellos que se degraden.

Si el presupuesto es muy ajustado y tu patio está protegido (bajo alero o sin sol constante), el PVC funciona. Pero si quieres una puerta que aguante años y años sin problemas, el aluminio merece la inversión extra.

La verdad es que el aluminio tiene sus ventajas, pero todo depende de dónde vivas y cuánto mantenimiento te apetece hacer. En mi casa tengo una puerta de aluminio en el patio y funciona bien, aunque no es tan milagroso como suena. El aluminio sí aguanta bien el calor y la humedad sin deformarse, eso es cierto, pero la dilatación que mencionan existe igual: con cambios bruscos de temperatura notas que la puerta se mueve un poquito, y a veces cuesta un poco cerrarla en invierno.

El PVC tiene la mala reputación de que se dilata más, pero en realidad depende de la calidad y del espesor del perfil. El PVC más robusto es bastante estable, especialmente si no vives en un sitio con temperaturas extremas. Donde el PVC pierde claramente es en resistencia a impactos y a largo plazo: se raya más fácil, amarillea con el sol (aunque hay opciones tratadas para eso) y si se daña, es más complicado de reparar. El aluminio es más resistente y duradero en ese sentido.

Lo que yo haría: si tu patio recibe mucho sol directo y previsiblemente durará más de 15 o 20 años, aluminio sin dudarlo. Si buscas algo más económico para ahora y no te importa cambiarla en unos años, PVC te funciona perfectamente. También importa mucho quién instale: una puerta mal colocada falla igual sea cual sea el material.

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