Un alce pesa casi una tonelada y puede atravesar el parabrisas en caso de colisión, así que encontrarse con uno es realmente peligroso. Lo primero que debes hacer es comenzar a reducir la velocidad suavemente de inmediato. No vayas a extremos: ni un frenado brusco con chirrido de llantas, ni intentar evitarlo. El animal es impredecible y puede saltar directamente frente al auto en el último momento.
Enciende las luces de posición y los faros, toca la bocina: a veces funciona y el alce se retira de la carretera. Si el animal está parado mirándote, no intentes pasar lentamente como en un desfile. Es mejor detenerse completamente en un lugar seguro, si es posible, y esperar a que el animal pierda interés por sí solo y se vaya. Normalmente no son agresivos con los autos, simplemente son lentos para tomar decisiones.
Si la colisión es inevitable, sí, mantén el auto en línea recta: esto minimiza las posibilidades de salir disparado de la carretera y volcar. Lo importante es mantener el control de la trayectoria, no intentar una maniobra milagrosa en el último segundo.