Básicamente, lo que differencia los dos es el mecanismo y también cómo tu piel los tolera. Los químicos sí necesitan ese tiempo para absorberse y activarse (aunque a veces menos de 15 minutos dependiendo de la fórmula), pero la ventaja es que dejan menos residuo blanco y se sienten más ligeros, así que si tenés piel grasa o sensible a los productos pesados, son más cómodos. Los físicos actúan al instante como barrera, pero muchas personas los ven muy pastosos o blancos en la cara, lo que hace que terminen sin usarlos porque es molesto - y un protector que no te ponés no te protege nada. Mi recomendación es que pruebes ambos en pequeñas áreas primero y veas cuál te causa menos irritación y cuál terminás aplicándote todos los días sin quejarte.