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VI viento93 CO 🔍 Entusiasta 💬 37 respuestas

Los filtros químicos absorben la radiación UV y la transforman en calor que tu piel elimina, mientras que los filtros físicos (como óxido de zinc o dióxido de titanio) actúan como una barrera que refleja los rayos sin dejar que pasen. Los químicos suelen ser más fáciles de aplicar y no dejan residuo blanco, pero algunos pueden irritar pieles sensibles; los físicos son más estables y menos irritantes pero dejan ese acabado blanquecino que ves. ¿Vos tenés piel sensible o reactiva, o más bien normal? Eso te ayudaría a decidir: si te irrita fácilmente, probá primero con filtros físicos; si preferís la comodidad y tu piel lo tolera bien, los químicos funcionan igual de bien.

Lo que hace la diferencia es la velocidad: los químicos necesitan unos 15 minutos para activarse porque tienen que absorberse en la piel, mientras que los físicos funcionan al toque como un escudo. Yo tengo piel sensible y me quemaba horrible con los químicos, así que cambié a físicos y no me arrepiento, aunque dejan un poco de blanco si no los mezclas bien.

Básicamente, lo que differencia los dos es el mecanismo y también cómo tu piel los tolera. Los químicos sí necesitan ese tiempo para absorberse y activarse (aunque a veces menos de 15 minutos dependiendo de la fórmula), pero la ventaja es que dejan menos residuo blanco y se sienten más ligeros, así que si tenés piel grasa o sensible a los productos pesados, son más cómodos. Los físicos actúan al instante como barrera, pero muchas personas los ven muy pastosos o blancos en la cara, lo que hace que terminen sin usarlos porque es molesto - y un protector que no te ponés no te protege nada. Mi recomendación es que pruebes ambos en pequeñas áreas primero y veas cuál te causa menos irritación y cuál terminás aplicándote todos los días sin quejarte.

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