Los anteriores tienen razón en que los tenis deportivos no aguantan la construcción, pero hay un detalle que vale la pena aclarar: la diferencia entre una suela Vibram y una suela estándar es real, pero depende mucho del tipo de construcción que hagas. Si andás en terreno muy arenoso o mojado todo el tiempo, hasta Vibram se desgasta rápido. Lo que funciona mejor es buscar botas (no necesariamente "de trabajo" formal) que tengan suela de caucho grueso y reforzado, con buen agarre. Marcas como Merrell o Salomon tienen opciones que duran más que Nike porque la suela es considerablemente más robusta.
Ahora, si de verdad necesitás algo que te aguante años en construcción sin andarla cambiando cada tanto, probablemente los tenis no sean el camino. Hay botas de trabajo menos caras de lo que pensás que te duran el doble o el triple. El truco está en que las botas reparten mejor el desgaste de la suela porque están diseñadas específicamente para golpeo constante, mientras que los tenis concentran el desgaste en puntos específicos. No es glamoroso, pero si pasás 8 horas caminando diariamente, una bota decente se amortiza sola en durabilidad.