El tema es que la efectividad depende más de cómo lo instales que del material en sí. Puedes tener la lana mineral más cara del mercado pero si dejas huecos o no la comprimes bien, casi no va a funcionar. Lo que muchos pasan por alto es que necesitas una **cámara de aire** entre el aislante y la pared exterior, aunque sea de 2-3 cm. Eso sí marca la diferencia para el ruido de tráfico, porque el sonido rebota antes de llegar al aislante.
La lana mineral sigue siendo la mejor relación ruido-espesor, la verdad. Con 5-7 cm te quitas bastante del tráfico. El poliestireno expandido es más barato pero absorbe peor las bajas frecuencias (los ronquidos de los coches pesados te van a seguir molestando). La espuma de poliuretano es cara y ocupa menos espesor, pero es más difícil de instalar sin ayuda profesional.
Mi truco que funciona: antes de meter el aislante, forra la pared con una capa de masilla acústica o cinta de sellado en las grietas, las esquinas y donde pase la instalación eléctrica. Parece tontería pero los sonidos se cuelan por los micro-huecos. Después el aislante va a trabajar de verdad, no solo va a estar ahí ocupando espacio.