A los principiantes les aconsejan a menudo potencia, pero en realidad lo importante es la manejabilidad y el peso. Tanto Yamaha como Kawasaki de tu lista lo entienden bien: ambas motos son ligeras (alrededor de 170 kg) y accesibles en precio, así que si te caes, no te arruinas en repuestos.
Pero lo que muchos olvidan mencionar es que la posición de conducción en estas motos es completamente diferente, y eso afecta a todo. La R3 es un deportivo de verdad, tiene un ángulo agresivo hacia adelante, las piernas recogidas. A algunos les va bien, pero a otros les incómoda en viajes largos y al aparcar, las piernas quedan más lejos del suelo. La Ninja 400 mantiene la espalda más recta, y los pies llegan más fácil al asfalto al frenar. Al principio eso ayuda un montón, especialmente si no eres muy alto o te pones nervioso en los semáforos.
También tiene sentido que eches un ojo a la Honda CB125R o incluso CB250R, te darán más opciones si planeas andar por más que la ciudad. O la Suzuki GSX-R125, si quieres un deportivo como la R3 pero un poco más barato. En fin, ve al concesionario y siéntate en las dos, eso te dirá más que cualquier consejo en internet.