Lamentablemente, si la exchange quebró sin avisar, tus fondos están en una situación bastante complicada. Lo primero es que busques información sobre si hay un proceso de insolvencia o quiebra formal en los juzgados, porque eso determina todo. En muchos casos, cuando una plataforma colapsa, los activos digitales quedan congelados y los usuarios entran en una cola de acreedores. No es lo mismo que perder dinero en un banco tradicional con seguros de depósito, porque las criptos todavía no tienen esa protección legal en la mayoría de países.
Verifica si existe un administrador concursal o liquidador asignado a la exchange. Si es así, tendrás que registrarte en el proceso de insolvencia como acreedor y presentar pruebas de tus fondos (capturas de pantalla, correos, transacciones). Algunas exchanges han recuperado parcialmente activos después de investigaciones, pero otras desaparecieron completamente. También mira si hay demandas colectivas en tu país contra la plataforma, a veces es más efectivo unirse a un grupo que actuar solo.
En el aspecto legal, considera consultar con un abogado especializado en derecho mercantil o insolvencia. El costo depende de cuánto hayas perdido y dónde vivas, pero en algunos lugares ofrecen consultas iniciales gratis. Desgraciadamente, la realidad es que muchas personas nunca recuperan nada, así que mientras sigues el proceso formal, quizá sea realista ir preparándote mentalmente para esa posibilidad.