La última vez que repinté mi casa en la costa me pasó lo mismo - a los dieciocho meses ya veía el color apagado y empezaban a asomar manchas grises. El problema en zonas tropicales no es solo el UV sino la combinación de humedad, sal en el aire si estás cerca del mar, y esos ciclos constantes de lluvia y sol. Lo que marca la diferencia es invertir en una pintura con protección UV integrada y, lo más importante, usar una buena imprimación antes.
Segundando lo anterior sobre la calidad acrílica, pero te añado que busques específicamente pinturas elastóméricas o flexibles, que aguantan mejor la dilatación y contracción del material por los cambios de temperatura. Las marcas locales o regionales muchas veces están formuladas exactamente para tu clima - tienen más sentido que las europeas directamente importadas. Eso sí, asegúrate de que tenga al menos dos años de garantía escrita contra el desconchado, porque eso te da pistas sobre en qué confían ellos mismos.
El presupuesto medio te permite coger algo decente sin irte a las premium. Antes de pintar, lava bien la fachada con agua y deja secar completamente (esto es crítico), aplica una imprimación resistente a la humedad, y luego mínimo dos manos. Si haces eso, deberías sacar cinco años sin problemas, y si no llega te queda garantía.