Lo principal es averiguar qué ya tiene, porque no tiene sentido comprar algo que no le va a venir bien. Pero si tienes que adivinar, lo que mejor funciona son las cosas pequeñas que realmente le facilitan la vida a un coleccionista de vinilo: un cepillo de calidad para limpiar discos (no esos baratos antiestáticos, sino uno decente con cerdas suaves), guantes de nitrilo especiales para manipular los discos, o este gadget chulo: un convertidor que transforma la aguja de vinilo en USB. Si el tocadiscos ya es viejo, estas cosas realmente ayudan.
Si el presupuesto te permite gastar más, piensa en el sonido. Las respuestas anteriores sugieren mejorar los altavoces, y está bien, pero hay que entender que la gente compra los altavoces por su cuenta, porque tienen un criterio muy personal al respecto. En cambio, el preamplificador es algo que los coleccionistas suelen olvidar, y es justo lo que mejora muchísimo la calidad del sonido si el tocadiscos está conectado a unos altavoces normales sin preamplificador integrado.
La tercera opción es muy práctica: un estuche o un organizador de buena calidad para guardar los discos. Suena aburrido, pero si ya tiene cien discos, seguro que está cansado de andarlos buscando. Hay estanterías verticales especiales para vinilo, y si ya te ha atascado con los regalos anteriores, un buen lugar para guardar sus discos es literalmente el regalo perfecto.