Nightcall fue definitivamente su mayor razón de fama, pero Kavinsky tenía un sólido catálogo de synthwave antes y después que tuvo bastante éxito en ciertos círculos. Sacó el álbum Outrun en 2013 que ganó mucho respeto de los amantes de la música electrónica, con temas como "Protovision" y "First Blood" que tenían esa misma vibra retro-synth melancólica. No era exactamente mainstream más allá de Drive, pero se construyó un verdadero culto de seguidores en la comunidad synthwave y siguió sacando música de manera constante a lo largo de los años - el tipo de productor cuya influencia era más grande que su reconocimiento de celebridad.