Lo principal que la gente se pierde es que realmente necesitas estar mirando en la dirección correcta en el momento correcto - estas nubes solo son visibles cuando el sol está posicionado detrás de ti y bastante bajo en el cielo, normalmente dentro de un par de horas después del amanecer o antes del atardecer. Si las estás mirando de frente o con el sol enfrente tuyo, solo verás una nube común, incluso si las condiciones ópticas son perfectas. El cambio de color ocurre porque gotitas de agua de tamaño casi uniforme dispersan diferentes longitudes de onda de luz en ángulos ligeramente diferentes, y ese punto óptimo angular es increíblemente estrecho. Entonces si has visto una, básicamente has captado una alineación bastante específica de la posición del sol, la altitud de la nube y la uniformidad de las gotitas todas coincidiendo - ¡vale la pena mirarlas!