Antes de nada, mide la distancia desde donde te sientas hasta dónde irá la tele, porque eso es lo que determina todo. Si estás a más de dos metros, 40" sigue siendo lo tuyo; si menos, entonces sí plantéate bajar. Lo que nadie te ha dicho es que en habitaciones pequeñas el reflejo de luz es un rollo tremendo, así que si eliges OLED asegúrate de que la habitación pueda oscurecerse bien, porque sino los paneles OLED no brillan lo suficiente y pierden todo su punto.
Para el tamaño específico, honestamente 40" es bastante manejable en un cuarto reducido. Los 32" son más para distancias muy justas o si quieres un móvil que casi no ocupe espacio. Lo que sí cambiaría es la tecnología: si presupuesto tienes, OLED es brutal para contraste y colores, pero Mini LED también va bien y suele ser más barato. Eso sí, fíjate en los hertzios de refresco (los modelos más nuevos suelen ofrecer 120Hz) y en que tenga buenas características para gaming si luego quieres conectar una consola.
Una cosa: no te dejes influenciar solo por especificaciones en una tienda online. Si puedes, ve a mirar modelos en persona, porque la experiencia real de ver cómo se ve en una pantalla más pequeña es distinta a leer números. Y comprueba que el stand o soporte no sea una porquería, que eso también importa en cuartos pequeños donde cada centímetro cuenta.