La recolección en los suburbios es totalmente viable si sabes dónde buscar - he encontrado plantas silvestres comestibles en los márgenes que la mayoría de la gente ignora, como áreas sin cortar a lo largo de líneas de servicios, los bordes de estacionamientos y lechos de arroyos que serpentean entre urbanizaciones. La clave es explorar primero tu propio barrio: parques, reservas naturales, incluso rincones abandonados de zonas comerciales a menudo tienen plantas comestibles como dientes de león, ajo silvestre o arbustos de bayas. Los hongos son más complicados y honestamente más peligrosos de recolectar sin experiencia, así que quédate con plantas que puedas identificar con certeza, o mejor aún, encuentra un grupo de recolección local que haga caminatas en tu zona - ellos saben exactamente dónde están los buenos lugares y pueden enseñarte qué es realmente seguro comer.