Tailandia sigue siendo barata comparada con Europa, pero hay una trampa que la gente no menciona: los precios en zonas turísticas de Bangkok y Phuket se han subido bastante más que en los pueblos o en el interior, así que si solo te quedas en la zona gringa terminas pagando casi como en un destino medio de Latinoamérica. Lo que sí funciona es mezclar: pasa unos días en la playa o en pueblos más tranquilos donde todavía conseguís un almuerzo decente por 2-3 euros, y eso baja el promedio total de tu viaje. Los hoteles siguen siendo accesibles si no buscas lujos innecesarios, pero metete en foros locales para encontrar recomendaciones que los turistas no ven en Google, porque la diferencia entre pagar 40 euros y 25 por la misma calidad es enorme cuando viajas una semana.