Sinceramente, la minería doméstica con una PC gaming se ha vuelto económicamente inviable para la inmensa mayoría de los casos. Pero quiero añadir un aspecto que los otros no han tocado lo suficiente: depende muchísimo de dónde vivas. Si tu electricidad cuesta 0,15€/kWh es una cosa, si cuesta 0,40€/kWh es otra historia completamente distinta. Antes de hacer cálculos sobre ganancias y pérdidas, verifica exactamente cuánto pagas por kilovatio. Una PC gaming consume fácilmente 400-600W cuando está exigida, así que haz un poco de multiplicación considerando 24 horas al día por el costo que tienes en la factura.
Quien dice que no conviene tiene razón sobre el papel, pero le falta un detalle: si tu interés es aprender cómo funciona la tecnología blockchain y la minería más que ganar dinero, entonces el asunto es diferente. Siempre puedes configurar la PC para minar solo cuando no la uses para juegos, limitar la potencia y ver qué pasa. No harás nada significativo en términos económicos, pero al menos no destrozarás el hardware y el aumento en la factura será menor. El desgaste que mencionaron los otros es concreto, eso sí: la GPU y la fuente de poder sufren bastante si se las exige constantemente. Ten en cuenta que podrías acortar la vida útil del componente más caro de tu equipo.