Lo que describes es algo que veo mucha gente comentando en redes. Facebook e Instagram siguen siendo plataformas con mucho alcance, pero la competencia se ha triplicado desde hace cinco años, lo cual explica por qué los costos suben y el retorno baja. No es que dejen de funcionar, es que ahora hay que ser más estratégico. Antes podías lanzar una campaña genérica y funcionaba; ahora necesitas segmentación mucho más fina, creatividad constante, y frankamente, paciencia para testear. Si llevas cinco años ahí, ya conoces la plataforma, así que no descartaría cerrarla del todo, pero sí tendría sentido diversificar.
TikTok y Pinterest pueden ser interesantes para ropa dependiendo de tu target. TikTok especialmente si va a un público más joven, porque el coste por clic sigue siendo más bajo que en Meta. Google Shopping también vale mucho la pena si no lo usas ya, porque la gente que busca ropa de forma activa en Google tiene intención de compra clara. Lo que yo haría es reducir el presupuesto en Facebook a lo mínimo para mantener a tus clientes actuales, y meter dinero en una o dos plataformas nuevas durante un par de meses para comparar resultados directamente.
Un consejo: no mires solo el coste por clic, sino el costo por conversión real. A veces parece que Facebook es más caro, pero si tu margen de ganancia es bueno, igual sigue siendo rentable si logras optimizar bien las campañas. El problema muchas veces es que las creatividades envejecen y Meta penaliza eso, así que si no cambias el contenido cada poco, naturalmente baja el rendimiento.