Para una consulta odontológica diría que sí, vale la pena. Claro, muchos pacientes mandan documentos por correo o los traen directamente, pero especialmente con pacientes mayores o derivaciones de otros médicos, el fax sigue apareciendo. Y en áreas médicas el fax a veces sigue siendo más popular que en otros lados, porque legalmente es más limpio y cumplir con los requisitos de protección de datos es más simple. Si recibes faxes regularmente, me conseguiría algo nuevo en lugar de estar improvisando todo el tiempo.
Pero a la hora de comprarlo no te recomendaría necesariamente una impresora multifunción cara y grande. Mejor mira opciones de fax más simples: algunos consultorios usan servicios de fax online, donde los faxes llegan directamente como PDF al correo. Así ahorras espacio y te ahorras los costos de adquirir hardware nuevo. Generalmente cuesta solo algunos euros al mes. O si igual querés un equipo clásico, cualquier aparato multifunción barato de HP o Brother te funciona perfectamente: consigues eso por 100-150 euros. Realmente no necesitas nada de lujo para una consulta odontológica.